ENSAYOS COMPLETOS DE LOUISE CLÜCK
La poesía sobrevive porque hechiza y hechiza porque está hecha a la vez de claridad meridiana y profundo misterio; porque no puede ser enteramente explicada, porque jamás se agotará. Los poemas de Simetría radial son relativamente directos, accesibles, fáciles de leer. Pero Katherine Larson tiene el don que tenía Yeats, el mismo que Keats, el poder de encantar el oído, cautivándolo, y el oído es testarudo, tan testarudo como la mente: no dejará que esta voz se pierda:
La Vía Láctea balancea su espalda
a través de una América comida por el viento
como una silla de montar polvorienta
sobre tu caballo lunático de azabache.
Ha oscurecido ya sobre los campos.
Y todas las estrellas son cobardes:
Nos mienten sobre la fecha de su muerte
y no hacen sino columpiarse un poco
como un gran candelabro
sobre las noches en que nuestros sollozos destrozados
hacen que los muertos cojan sus armas.
Debo de ser una de las pocas muchachas
que aún sueña con una tela de algodón a cuadros,
que ahora contempla la nieve
«como la caída de un cubo de acero
con clavos congelados»
tal y como tú lo dijiste entre el humo
de la pipa una noche en la terraza.
Querido,
no hay clavos más fríos
que esos que te aferran
bajo el suelo. Creí haberte visto
al fondo del auditorio
después de mi número de danza
en el instituto.
Sin ti es difícil bailar.
Incluso soñar es difícil.
(Del poema «Herido el caballo lunático»)
(2011)
Louise Glück
Ensayos completos
Traducción de José Luis Rey
Visor
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)

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