CHAPLIN
zapatos desmesurados,
el mínimo de los bigotes, su soporte una caña de bambú,
en el estrecho círculo al final del camino de tierra.
Su paquete en el hombro trae un regalo nupcial
al cine del mil novecientos.
Se inclina hacia el suelo, toma la bandera caída por
un transporte.
sabemos que es roja, incluso si la película es en blanco y negro.
El desventurado está frente a la revuelta,
como la humanidad del siglo pasado, gira en
la rueda dentada por una era de engranajes.
Sí, tenía que agitar a los corpulentos,
a los solemnes en uniforme, deslizarse entre las piernas,
vivir en una cabaña y amar a Paulette Goddard.
Es el Quijote que no hemos merecido.
Se burló del exterminador de su pueblo
pudo maldecirlo con una sonrisa,
nadie estuvo tan fuera de lugar en el mil novecientos.
Y así, un siglo más allá de nosotros, le recordarán.
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Traducción: Stefania di Leo
(Fuente: Daniel Rafalovich)
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