jueves, 11 de mayo de 2023

William Butler Yeats (Irlanda, 1865-1939)

 

El canto de Ængus el errante*

 

Fui al bosque de avellanos
porque un fuego ardía en mi cabeza,
y corté y pelé una vara de avellano,
y enganché una mora a un hilo,
y mientras volaban polillas blancas
y estrellas semejantes a polillas titilaban,
eché la mora en un arroyo
y atrapé una pequeña trucha plateada.
 
La puse en el suelo
y fui a avivar el fuego encendido,
pero sentí moverse algo a mis espaldas,
y alguien me llamó por mi nombre:
convertida en una joven de un brillo delicado,
con flores de manzano en el cabello,
me llamó por mi nombre y se alejó rápidamente,
perdiéndose en el aire ya más claro.
 
Aunque estoy viejo de errar
por tierras montañosas y hondonadas,
descubriré adónde ha ido,
y besaré sus labios y tomaré sus manos;
y andaré por la alta hierba colorida,
y arrancaré hasta el fin del tiempo y de los tiempos
las plateadas manzanas de la luna,
las doradas manzanas del sol.
 
……
• El presente poema abunda en alusiones a la mitologóa celta, que Yeats conocía en profundidad. Para quien tenga interés, en Internet pueden consultarse diversos análisis, tanto en inglés como en español, que ayudan a una mejor comprensión del texto. Como curiosidad, Donovan hizo hace unos cuantos años una bonita versión musicalizada del poema. https://www.youtube.com/watch?v=ypeFgDbV1gU
……

Traducción: Gerardo Gambolini.

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