miércoles, 17 de mayo de 2023

Niran Okewole (Nigeria, 1977)

 

El artista del odio

 

En los campos de la muerte hay un

paisajista fracasado, con bigote mein kampf de pincelada,

que monta un collage de huesos y pelo en un lienzo

de orgullo ario.


Su reencarnación en Alabama,

adorador de la cruz negra, de la cruz invertida,

la cruz de fuego, ardiente.


Le encanta la textura del dolor, igual que el terciopelo,

le encanta la pasión en celo, en olas

de calor, en ondas expansivas, la melodía erótica

de una explosión en el Ulster o en Beslán, que hace añicos

el vidrio y tritura el acero, el contrapunto.


Hoy esculpe madera, deja astillas en el ojo

de su imagen, la otra subcultura.

Le encanta esculpir la silueta tutsi, esbelta y desgarbada,

además hace moldes de bronce Dalfur.

(Nada como el metal fundido para

dibujar paisajes de muerte sobre la piel)


Pinceladas sobre el asfalto, pinta con bombas,

brasas color pastel, la recompensa del adivino,

igual que de Chirico, hierro forjado que sobresale

como costillas del cord ón de la vereda, podría ser sangre o ketchup.


En una vivienda social en Leeds, mientras se come un sandwich

y planea la madre de todas las intrigas, el odio es el jugo

que le gotea del mentón cuando mastica

una manzana roja,


le sube la libido imaginándose la multitud

del subte de Madrid, una cancha de béisbol en Nevada,

un mercado en Damasco, un cine en Mogadishu.

O Wimbledon, O Kigali, O Freetown.

 

 

   Traducción de Ezequiel Zaidenwerg





No hay comentarios:

Publicar un comentario