I
Niebla en los ojos
y derramó en los ojos niebla espesa
robándome del pecho las más tiernas entrañas.
II
Ni yambos ni placeres
Pero a mí, compañero, me domina el Deseo
que deja el cuerpo lánguido
y no me importan ya ni yambos ni placeres.
III
Hasta los huesos
El Deseo me tiene rodeado y exánime,
miserable de mí, con agudos dolores — los dioses lo han querido—
hasta los mismos huesos perforado.
IV
Disfrutaba llevando una rama de mirto
y una flor exquisita de rosal. Su cabello caía
cubriéndole de sombra los hombros y la espalda.
Su largo pelo.
V
La mano de Neóbule
¡Si pudiera tocar la mano de Neóbule!
¡Si eso me sucediera...!
VI
Cumplidor
Y caer, cumplidor, sobre el odre
y ajustar el vientre sobre el vientre
y los muslos encima de los muslos.
Los dados de Eros. Antología de poesía erótica griega
Traducción de Aurora Luque
(Fuente: Cecilia Pontorno)
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