LAS MUJERES DE LA BURGUESÍA NO NOS ANDAMOS
EMBADURNANDO EL CORPIÑO
es cosa de mujeres
nunca una mujer se ensuciaría el corpiño con la grasa del pollo
tampoco la piel que está debajo del corpiño
grasa de pollo entre la piel y el corpiño
todo el tiempo sintiendo ahí la piel sucia el corpiño raspando la grasa del pollo
hay pocas cosas que una mujer no haría
muy pocas cosas
qué guardaría Ud. señora dentro de su corpiño?
un billete de cualquier cifra (según su grado de necesidad)
un papel con una dirección vital
un pañuelito perfumado mi abuela guardaba en el corpiño
un pañuelito con puntillas
sobresalía la puntilla / nos secaba las lágrimas con la punta / de la puntilla
un ramo de margaritas?
la bolsita de alcanfor / prendida con un alfiler de gancho /
en una cinta roja para el mal de ojo
una medallita de la Virgen
una navaja un estilete un cuchillo / para asesinar al amante infiel
puedo sacar el cuchillo del centro de mi corpiño sin cortarme la piel
delicada de mis pechos blancos
la carta de mi amorcito
la llave de la alcoba del palacio Sacó la pesada llave con leve mano de entre sus níveos pechos
la mujer de barbazul extrajo la enorme llave de entre sus corpiños / con volantas / la hizo girar en la cerradura / volvió a guardarla en su pecho
un frasquito con veneno insecticida para las hormigas cianuro para echar en la boca / del hormiguero / montonero
un pincel atravesado de lado a lado
una lapicera si es escritora
una manzana / Eva / la que duerme en el paraíso
vuelca la mano dentro del corpiño y ofrece gentil
a Blancanieves / la bruja
todos gestos graciosos
leves
dignos
nobles / incluso con la nobleza del asesinato
o del puñal que se hunde en la propia piel
rasgando el corpiño
hay erotismo en la mano que se hunde en el corpiño
pero la mujer vieja y desdentada que el domingo se presentó en la puerta de una casa del Partido de La Matanza y que pidió comida a la otra mujer (que no era vieja pero tan pobre) y que recibió en su mano la presita de pollo ( que le entregaba desde otra mano o sea sin plato ni cuchillo ni servilleta de papel ni siquiera trozo de diario la pequeña hija de la otra mujer) la mujer vieja sólo vieja agarró el pedazo de pollo y se lo guardó en el corpiño.
Desde ese día me baño sin parar. Y he lavado todos mis corpiños con agua de lavandas y espliegos y aromas de inciensos (aprovechando la cercanía de las fiestas navideñas y toda esta cosa tan grata del espíritu ritual)
Y no hay caso con la grasa.
(Fuente: Meta Poesía)
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