MUERTE Y RESURRECCIÓN DEL OSO DE AGUA
no hay guerra en el tardígrado
nada se opone en él a la constancia de su propia virtud:
lo que ha empezado a ser que perdure y traspase una por una
las infinitas láminas del tiempo
puede viajar desnudo
por el espacio externo
indiferente al hidrógeno a la presencia de la fuerza oscura y
a la pavorosa radiación del afuera
habitar
en las más altas cumbres donde pastan serenos
el siachen y el gangotri
en las criptas profundas de los mares cerca de esponjas vítreas
y pulpos luminosos
o en el húmedo musgo de cuidados jardines
no es mayor que una punta de alfiler
pero tiene la dureza del cuarzo
y sabe desecarse y morir
hasta que el tiempo amaine
De Acúfenos, Bs. Aires, 2017
nada se opone en él a la constancia de su propia virtud:
lo que ha empezado a ser que perdure y traspase una por una
las infinitas láminas del tiempo
puede viajar desnudo
por el espacio externo
indiferente al hidrógeno a la presencia de la fuerza oscura y
a la pavorosa radiación del afuera
habitar
en las más altas cumbres donde pastan serenos
el siachen y el gangotri
en las criptas profundas de los mares cerca de esponjas vítreas
y pulpos luminosos
o en el húmedo musgo de cuidados jardines
no es mayor que una punta de alfiler
pero tiene la dureza del cuarzo
y sabe desecarse y morir
hasta que el tiempo amaine
De Acúfenos, Bs. Aires, 2017
No hay comentarios:
Publicar un comentario