Pirotecnia. Vértebra del capítulo anterior
DADOS
DADOS
La era maquinista hará del mundo un encantamiento en hierro.
La materia viva será disecada y guardada en los museos, como un resto antropopiteco y primitivo.
El hombre acabará por lubrificarse y medir su capacidad de consumo.
Se sufrirá la fiebre ferruginosa.
Se danzará a la melodía de los bocinazos aletargados y «churriguerescos»
de aviones musicales que en carrera de velocidad nos crearán un cielo
obscuro.
Pero
LOS DADOS
Siempre incólumes. Siempre en compañía del hombre disparando las flechas de sus números a los cuatro puntos cardinales.
Siempre el ala de la felicidad con quien juegue a los dados con el
control de una mujer exquisita y la suavidad de un habano en la boca.
Renovación de los cimientos. Reinado de la Suerte. Cotillón. Cuando
la mujer del siglo tire a los dados por la apuesta de unos seis novios
simpáticos.
En Pirotecnia (1936), incluido en Poesía boliviana. Donde la nieve y los ríos son míticos. Antología esencial (Visor Libros, Madrid, 2015, selec. de Homero Carvalho Oliva).
(Fuente: Asamblea de palabras)
No hay comentarios:
Publicar un comentario