miércoles, 10 de junio de 2020

Hilda Mundy (Bolivia, 1912-1980)



Pirotecnia. Vértebra del capítulo anterior 

 

DADOS
DADOS
DADOS
La era maquinista hará del mundo un encantamiento en hierro.
La materia viva será disecada y guardada en los museos, como un resto antropopiteco y primitivo.
El hombre acabará por lubrificarse y medir su capacidad de consumo.
Se sufrirá la fiebre ferruginosa.
Se danzará a la melodía de los bocinazos aletargados y «churriguerescos» de aviones musicales que en carrera de velocidad nos crearán un cielo obscuro.
Pero
LOS DADOS
Siempre incólumes. Siempre en compañía del hombre disparando las flechas de sus números a los cuatro puntos cardinales.
Siempre el ala de la felicidad con quien juegue a los dados con el control de una mujer exquisita y la suavidad de un habano en la boca.
Renovación de los cimientos. Reinado de la Suerte. Cotillón. Cuando la mujer del siglo tire a los dados por la apuesta de unos seis novios simpáticos.
 
 
 

En Pirotecnia (1936), incluido en Poesía boliviana. Donde la nieve y los ríos son míticos. Antología esencial (Visor Libros, Madrid, 2015, selec. de Homero Carvalho Oliva).


(Fuente: Asamblea de palabras)

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