Wallace Stevens - Versos largos y lentos

 

 

 

Versión: Isaías Garde

 

Poco importa, pasados largamente
Los setenta, hacia dónde mire uno: uno ya ha estado allí.

El humo de la leña sube entre los árboles, es captado en un flujo más alto
del aire y se va en remolinos. Pero ha ocurrido tantas veces.

Los árboles se ven como si tuvieran nombres tristes
Y repitieran una y otra vez la misma cosa,

En una especie de protesta porque algo opuesto, una contradicción,
Los ha enfurecido y los ha hecho hablar con desprecio.

¿Qué opuesto? ¿Podría ser esa mancha amarilla al costado
De la casa, que a uno lo hace pensar que la casa se ríe,