Acerca de la existencia esencial
El caballo montó a la yegua lenta y precisamente y después paró. Le molestaba profundamente una hebra de paja. Lo distraía profundamente el triste juguete dado vuelta en el árbol. Lo desconcentraba profundamente media nube por el rabillo húmedo del ojo. Y después siguió. Nada se les olvida a los amantes excepto quiénes son.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib

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