EN LA ISLA A VECES HABITADA
hay noches, mañanas y madrugadas en las que no necesitamos morir.
Entonces sabemos todo lo que fue y será.
El mundo aparece explicado definitivamente
y nos invade una gran serenidad,
y se dicen las palabras que la significan.
Levantamos un puñado de tierra y lo apretamos entre las manos.
Con dulzura.
Ahí se encierra toda la verdad soportable: el contorno, el deseo y los límites.
Podemos decir entonces que somos libres,
con la paz y la sonrisa de quien se reconoce
y viajó infatigable alrededor del mundo,
porque mordió el alma hasta sus huesos.
Liberemos lentamente la tierra donde ocurren milagros
como el agua, la piedra y la raíz.
Cada uno de nosotros es de momento la vida.
Que eso nos baste.
(Traducción: Ángel Campos).
- José Saramago
Nació en Azinhaga, Portugal, el 16 de noviembre de 1922
Nota: Recordamos hoy en Hermeneuta uno de nuestros escritores favoritos: José Saramago (1922-2010), Premio Nobel de Literatura 1998 y uno de los más creativos autores contemporáneos. Trabajó de mecánico y oficinista antes de dedicarse por completo a la escritura, y aunque el éxito le llegó tarde, dejó para la historia varios títulos fundamentales. En este “En la isla a veces habitada” ofrece una reflexión optimista sobre nuestras búsquedas interiores y los objetivos de nuestra vida. Así, al recoger la tierra en sus manos se reconcilia con el mundo y es consciente, con alegría, de la vida. Lo hemos tomado de la versión española de “Poesía completa”, publicada por Alfaguara.
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(Fuente: Hermeneuta. Revista Cultural)
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