jueves, 13 de noviembre de 2025

Héctor Giuliano (Piamonte, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

MONSTRUOS SAGRADOS DEL ROCK

 

Ya está.
Ya repudié,
alcé la voz en cuello,
me desahogué,
sosegué mi carga de conciencia
racional/burguesa/
antimotines/ reaccionaria/
prochina / Pol Pot,
y de todo un poco;
ya me suscribí
a los oráculos,
los sacerdotes
a no creyentes,
místicos,
a los iluminados y visionarios:
Chomsky, Zizek, Fanon, PPP,
Virno, Deleuze, Roger Waters,
NNN y XXX,
el Viejo de la Bolsa
y cuántos deambulen por ahí.
Desagüé
poemas de circunstancia
aplaudidos
por los usos y costumbres,
exaltados, victoriosos,
hacedores de un hombre nuevo,
purísimos,
de lupa y microscopio,
recordé consignas,
pancartas, sirenas y gases,
refulgí en los debates,
en atinadas y locas observaciones,
di aire y espacio
a las triquiñuelas intelectuales,
a los axiomas y sofismas,
me posicioné
para que la mía
fuera la última palabra,
juré y perjuré
los vivas y mueras de rigor,
cerré el puño,
levanté los brazos,
mostré los dedos
en diversos ángulos,
me rasqué las rodillas,
me administré
la mágica llaneza
y la incorrección del estupor,
puse en piloto automático
el botoncito
que moldea la realidad.
Y quedé como Clark Kent,
que es Superman,
aunque use anteojos
y no tenga capa.
Entusiasmo y vehemencia,
café, falopa, alcohol,
me secaron los mares centrales
en los archipiélagos de la inmediatez.
 
No se molesten,
los eximo del like,
igual la Tierra gira
y los sapos cantan.
 
Todavía tengo mucho
por desembuchar,
no es insinuación,
sólo un poncho
que no me llega
a la cadera
y que no tengo
ganas de alargar.
 
Escolásticos
eran los de antes. 
 

- Inédito -

 

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