La quinta del sordo
Quiso ser pintor de la corte
pero su paleta
no fue un buen maquillaje
Ahora entrena sus ojos
para lo que perdura
entre los muertos
y los no nacidos.
Una vida para imitar
la naturaleza
pero el cielo está vacío
y la razón sueña monstruos.
Ve deambular soldados
de todos los bandos,
mientras las carretas
parten llenas de cuerpos.
Los ahorcados
se mecen en el árbol
como frutas
a la vista de las multitudes.
(Fuente: Presente Griego)
No hay comentarios:
Publicar un comentario