miércoles, 22 de octubre de 2025

Irene Ángel Agudelo (Colombia, 19-)

 

 

Brujas y sombras 

PERDIDA

No sabía que los muertos podían escuchar, hasta que los oí gritar mi nombre.

 

NO DIGAS

Te odio le gritó. Mientras abría su libro de lectura, vio que las letras se movían. Se cambió los lentes, miró de nuevo y sólo vio papel en blanco, se había tragado las palabras.

 

LA PARTIDA

El moribundo le recuerda a su amigo la promesa que hicieron en la juventud. Lo más importante para ambos en su vejez: jugar la última partida. El amigo dispone el tablero y acelera la jugada. Su amigo de todos los tiempos, en el primer movimiento, expira. En solitario y con profundo dolor, continúa el ataque. Se da cuenta de que no puede, no es capaz de cumplir el juramento, su lealtad va más allá de esta vida. Es mejor quedar en tablas que dar jaque mate a un amigo muerto.

 

RENUNCIA DE UN ÁNGEL

A la altura del décimo piso se quitó las alas y voló.

 

IGNORANCIA

Eva era tan hermosa que hasta el sol se detuvo para verla pasar, aunque siglos después los científicos insisten en atribuirle el hecho a un eclipse total.

 

LA REINA

Al quedar sin peones y sin caballos, la reina sola frente al rey no supo qué hacer.

 

SILENCIO QUE MATA

No aguantó más el maltrato y tomo la decisión de ir a la policía. Al ser interrogada, respondía solamente con la cabeza, un sí o un no. Se le había olvidado hablar sin permiso.

 

BRUJA

Siempre me preguntan por qué mis temas giran alrededor de las brujas. Los miro fijamente, los beso y de inmediato empiezan a croar.

 

AL OTRO LADO

Escuché al otro lado de la pared que hablaban de mí. Con paso valiente, decidí sorprenderlos. Al llegar me encontré con mis amigos. Al preguntar, para qué me llaman, un viento fuerte elevó las cortinas, apagó las velas y los presentes se desmayaron. En ese momento me di cuenta de que la del otro lado era yo.

 

PARA VOLVER A SER

-El me dijo, en tu vida pasada fuiste bruja –

-En la pasada, no. Le respondí

Entonces le condene a volver al estanque. Desde entonces va detrás rogándome un beso.

 

 

Brujas y sombras. Envigado. Irene Ángel Ediciones. 2017. Págs. 17, 21, 25, 31, 51, 63, 73, 77, 79.

 

(Fuente: La Mecánica Celeste ) 

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