Piedra y cuchillo
Un ángulo desafila, el otro afila. La pérdida es igual: la piedra y el cuchillo. Hay penas que amplifican el corazón, lo agrandan; otras que lo entorpecen. Frailecillos sin perfume, habitaciones por las que no pasa nadie, son pérdidas pequeñas. Hay otras que no pueden describirse.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib
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