sábado, 9 de agosto de 2025

Orietta Lozano (Cali, Colombia, 1956)

 

 

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El solar de la noche

 

La noche herida como una flor de hielo que se rompe,
noche que alcanza los brazos de Dios
y hasta parece que las piedras sangran.
La noche huérfana que juega como una niña con sus lamparitas
a alumbrar las tinieblas de las calles,
solitaria juega implorando una dulce compañía.
La noche titubeante que regresa al jardín de los cerezos,
se vuelve aguja para entrar al hilo de los sueños
y tiene olor a sangre de manzana.
La noche penitente que se encierra en el ático y se hace antigua
tanteando el ángel olvidado.
La noche desollada que cae al vacío como una piedra desamparada
y cuando se hace humana marca las puertas con los nombres olvidados,
retira su máscara y su rostro viejo tiembla.
La noche temblorosa con sus deditos congelados
tirita sobre un frío abrigo en la espalda del dolor.

 

(Fuente: Lilian Silva G.) 

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