Lo que busco en un marido además del bigote
Bueno, para empezar,
ni se te ocurra postularte al cargo
si no tenés
bigote (
o por lo menos
planes de
dejártelo
)
y me suelen gustar los hombres no muy
altos,
metro setenta y tres, setenta y cinco.
me gustan con los hombros bien fornidos,
mucho mejor si tiene manos grandes;
no me importa el tamaño de la pija
pero le tiene que gustar usarla,
de ser posible solo conmigo, adentro mío,
y tiene que querer coger todos los días,
al menos hasta que cumplamos los 90.
Ésa es otra cuestión.
Yo quiero un hombre firme.
Que quiera estar casado
50 o 60 años
y nada de sabáticos.
Me gustan los que leen poesía,
y los que escriben me calientan más (aunque traen
problemas.
De hecho, me arrepiento y cambio el verso:
“no me calientan” nada los que escriben)
si son buenos.
Y además, solamente me gustan si están llenos de ambición,
si agarran su destino con las manos
y tratan de moldearlo.
Quiero a un hombre
mecánico,
muy físico,
que le guste construir,
trabajar con las manos,
hasta podría ser un deportista,
pero que haga sus cosas con mucha inteligencia
y si fuera posible que las haya aprendido en algún
libro.
Me gustan los que tienen fe en los libros.
Porque eso significa que también va a tenerme fe a mí.
Soy un libro larguísimo y desbordante de imaginación.
Quisiera que este hombre fuera a la vez viajero
y un tipo de su casa,
que le guste la idea de trabajar conmigo
desde casa,
y que también le guste
salir a la aventura
a mirar cosas nuevas los dos juntos;
y que tenga la clave del sentido del mundo
y me entregue la clave de lo que siente él.
Busco un hombre
educado
y curioso del mundo;
que le guste la música
y tenga estilo propio.
Que se pueda ganar su propio pan,
por más que yo también vaya a poner mi parte;
un hombre que desee a una mujer real
y que la quiera por
sus logros femeninos.
Uno que sea lector.
Que le guste pintar
y que hable en la cama.
Un hombre al que le guste mucho el sol aunque prefiera el frío.
Que le encante tocarme.
Que me dé muchos besos
y que sepa escribir cartas a máquina.
Uno que tome whisky.
Que sepa andar en moto.
Que tenga un perro enorme.
Que repita mi nombre hasta dormido.
Hasta el momento, solo conocí a un hombre así;
pero si te parece que sos buen candidato
por favor no vaciles en mandar el formulario de solicitud.
La verdad,
contra ese otro candidato
no tenés mucha chance.
Pero soy democrática y me gusta
que todo el mundo tenga su oportunidad.
No dejes de incluir foto de tu bigote.
Yo todavía no terminé de escribir el documento
en el que explico bien los tipos de bigote que me gustan.
A ese respecto soy toda
una experta.
Creeme
que hay bigotes
que ni siquiera calificarían.
Soy famosa
por mi discernimiento. Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib
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