NOCHE
Dura es tu mano, Noche, sobre mi frente,
No llevo corazón mercurial como las nubes para desafiar
La exacerbación de tu sutil arado.
Mujer semejante a una almeja, en la creciente del mar
Vi tus ojos celosos apagar la marina
Fluorescencia, danzar en el pulso incesante
De las olas. Y me quedé exhausto
Sometiéndome como las arenas, sangre y salmuera
Rumbo a las raíces. Noche, hiciste llover
Sombras dentadas a través de las hojas húmedas
Hasta que, bañado en la tibia impregnación de tus células veteadas,
Me hirieron sensaciones sin rostro, silenciosas como ladrones nocturnos.
Escóndeme ahora, cuando los hijos de la noche rondan la tierra
¡No debo escuchar a nadie! Ya estas brumosas llamadas
Me desatarán, desnudo y espontáneo, en el silente nacimiento de la Noche.
(Traducción: Óscar Limache, peruano)
NIGHT
Your hand is heavy, Night, upon my brow,
I bear no heart mercuric like the clouds, to dare
Exacerbation from your subtle plough.
Woman as a clam, on the sea’s crescent
I saw your jealous eye quench the sea’s
Fluorescence, dance on the pulse incessant
Of the waves. And I stood, drained
Submitting like the sands, blood and brine
Coursing to the roots. Night, you rained
Serrated shadows through dank leaves
Till, bathed in warm suffusion of your dappled cells
Sensations pained me, faceless, silent as night thieves.
Hide me now, when night children haunt the earth
I must hear none! These misted calls will yet
Undo me; naked, unbidden, at Night’s muted birth.
En: The Penguin Book of Modern African Poetry (1963)
Edited by Gerald Moore and Ulli Beier
Harmondsworth, Middlesex, England: Penguin Books, 1998, pp. 250-251
(Fuente: Óscar Limache)
No hay comentarios:
Publicar un comentario