[SEDIENTA HUELLA PENTADACTILAR CRISPADA]
(1957)
Sedienta huella pentadactilar crispada,
recio talón, en la marisma,
oxidada de burbujas,
aguarda encallada,
sin salto, apenas húmeda,
ahogándose.
Crece el hombre.
Saltó en nuez pequeña, apenas banco, y clava
su remo, enérgico mástil resultante.
Abrió los brazos en cruz, palo
mayor su dorso, y rema, por entre estrellas,
ágil.
Nace en la mar, buscando orilla a la aventura
donde reclinar su sueño: Navidad y Epifanía.
Miraba esta huella de mi pie derecho,
ahogándose,
y presento mi izquierda virginal,
inenarrable.
Desembarco incrementado hasta el milagro.
Que crezca el mar hasta los bordes, dadme
mar, me basta, y solo la nuez antigua.
Por ruta inédita quiero ir
con el viento que sopla donde quiere.
Al heródico modo. Ejercicios tempranos (1954-1959) (2019)
Selección y prólogo de Rodrigo Vera
Lima: Casa de la Literatura Peruana, 2019, p. 27
(Fuente: Óscar Limache)

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