Mientras
Trump jinetea el caso Epstein
luego de encaramarlo en la presidencia
y Netanyahu perpetra su genocidio
mientras
la ONU documenta el horror
y sube el estupor entre los judíos antisionistas
y en las gentes del bien
y en mi angustiado corazon,
yo me pregunto
por la sombra
La sombra misma como resultado.
de un sol que la regala,
de un ojo que la ve
y la estira o la empequeñece,
según la posición
siempre caprichosa de su mirada
De un espíritu que la observa
y un corazón
que la niega o la enaltece
Mientras
escucho el ritmo terso
de la canción de Leo Rizzi
sobre un jardín de malvas
cuidado por sus manos
y regado por su lluvia de setiembre
que nunca amainó
Y veo,
yo las veo,
y siento su olor,
las florecitas tiernas,
tiernas florecitas nuevas
limpias
y pequeñas
y fragiles,
que crecen siempre crecen en mí corazón
Dulces florecitas inocentes
florecitas simples
vitales y resilientes
que se alimentan de la música
y tu abrazo sanador.
Y el don
de ver florecitas malvas
en medio de la lluvia
que todo invierno prometió
Y cuidarlas
darles abrigo, sostener su tallito,
quitar las hojitas mustias
y los pétalos que el frío marchitó
Mientras
Mientras
Mientras
Mientras
el mundo alarga su sombra
hasta los límites
de lo que el ojo humano ya vio,
yo cuido
como sembrador obsesivo,
digna hija de mí padre agricultor,
las florecientes
incipientes
resilientes
florecitas malvas
del frío rojo de mi corazón
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