martes, 17 de junio de 2025

constantino mpolás andreadis (Buenos Aires)

 

 

POEMAS 216

 

el poeta tiene muchas cosas que
decir
no sólo porque no sabe cuáles son
sino porque las dice sin saberlo
y el poema lo juzga
 
su manera de juzgarlo es escucharlo
si no fuera porque el poema se
escucha a sí mismo
podría decirse que el poeta está
condenado al olvido
y que en esto no sólo se parece al
poema sino que el poema es su
reflejo
 
pero poeta y poema son dos cosas
distintas
dos notas de una misma canción
una nota que se repite en canciones
distintas
 
a veces el poema es la voz del poeta
y otras veces es el poeta el que no
tiene voz
cuántas veces el poema y el poeta
se parecen en que la voz que no
tienen es la que le dan a los otros
 
segundas partes nunca fueron buenas
pero si hay dos ojos
y dos orejas
y dos manos
 
y dos piernas
y con el número dos nace la rosa
y con el número dos nace la pena
por qué uno va a cerrar los ojos
 
o cortarse las manos y las piernas
o cortarse una oreja
para que el amarillo
 
y para que el otoño que volverá no
vuelva
escribir después de todo no es lavarse
las manos
ni cortarse una pierna ni arrancarse
los ojos y comérselos ni pintar de
azul los hospitales ni plantar tomates
ni escribir bañera por más que las
bañeras sean azules y los
tomates crezcan naturalmente
en ellas
 

(Fuente: LITERATURACONSTANTINO.BLOGSPOT.COM)

 

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