Ciencia ficción
El marciano se encontró conmigo en la calle y tuvo miedo de mi imposibilidad humana. ¿Cómo puede existir, pensó, un ser que en existir ponga tamaña anulación de existencia? Se alejó el marciano, y yo lo perseguí. Tenía necesidad de él como de un testimonio. Pero, rehuyendo la charla, se desintegró en el aire constelado de problemas. Y quedé solo en mí, de mí ausente.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg Dib
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