miércoles, 7 de mayo de 2025

Daniel Quintero (Buenos Aires, 1957)

 

 

Las aves de rapiña
que pusieron en el cielo
para que terminen
con las palomas
terminaron con los gorriones
 
porque las palomas
son de vuelo hábil 
como piloto de avión de combate
 
ahora las crías de las aves rapaces
todas las madrugadas gritan
pidiendo cadáver 
 
y la ciudad /que ya se acostumbró
a sus muertos le sirve en el pico
carne podrida a punto justo 
 
se nota cuando dejan de gritar
que han comido bien 
 
ocurre que esta ciudad no quiere quejas:
el hambre también se negocia. 
 
 

 

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