MI NIÑA Y LAS LINEAS TRENZADAS
Cuándo fue sepultada la inocencia.
Dónde quedó la ingravidez del vuelo.
La bicicleta que desafiaba límites.
Aquella calle de tierra que llevaba al fin del mundo.
La aventura de desobedecer lo permitido.
El secreto fraternal hasta la tumba de haber incendiado un campo.
Violeta girasol de ignición estival.
Correr para que no te decapite el peine.
Cuándo te volviste vulnerable.
Hay recuerdos en coma inaprensibles.
No han callado los párpados.
Aún no se extravía la curiosidad.
La pasión intacta.
Mi niña, mi niña.
Sin prisa sin pausa
Chivilcoy, Buenos Aires, Argentina
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