
𝗗𝗲𝗷𝗼 𝗮 𝗹𝗮 𝗹𝘂𝗻𝗮 𝗴𝗶𝗿𝗮𝗻𝗱𝗼 𝗮𝗹𝗿𝗲𝗱𝗲𝗱𝗼𝗿 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝘁𝗶𝗲𝗿𝗿𝗮
Dejo a la luna girando alrededor de la tierra
Igual como lo hicieron hace un millón de años
Dejo el océano siempre en movimiento
Los ríos depositando su agua en el mar
Y los volcanes explotando por aquí y por allá
Dejo a las ciudades
En riesgo de desaparecer o ser absorbidas por otras
Que vendrán a ocupar el espacio disponible
Dejo los días de la semana transcurriendo inmutables
Los bosques en extinción inexorable
Dejo el sol que alumbrará por millones de años
Hasta convertirse en una estrella amarilla
Y terminar como una roca muerta
Dejo a la sonda Voyager 1 navegando
En dirección a la constelación de Ofiuco
Que en 40 mil años más se acercará a la estrella
AC +79 3888
Aunque no sabemos qué será entonces de nuestro planeta
En cuanto a la Voyager 2
Me aseguran que
En unos 296 mil años pasará a la cuadra de Sirus
La estrella más brillante del cielo
Y no se descarta que en su trayecto
Voyager 2 sea avistada por seres inteligentes
Con los que seguramente nunca nos podremos comunicar
Dejo a mi corazón latiendo hasta
Tanto la enfermedad de Chagas lo permita
Y el recuerdo de viejos amores permanezca intacto…
VOY AL BAÑO A MEDIANOCHE
Voy al baño a medianoche
y dos o tres cucarachas huyen a esconderse
Una de ellas se queda a medio camino
y se las arregla, negra y reluciente,
para simular que está escondida
inmóvil en un resquicio
Yo también simulo que no la veo
Y actúo para ella representando mi papel
“No te preocupes (le digo al retirarme). Sé
lo que es ser sorprendido en medio de la noche,
sé lo que es vivir en peligro amenazado siempre por el poder”.
A NADIE DARÉ UNA DROGA MORTAL...
Aquí estoy solo con mis pócimas, mis escalpelos,
mis uñas rotas, mis salpicaduras.
Aquí con mi intranquila conciencia.
Aquí con mi mundo perturbado.
Aquí, con mi cadáver desnudo sobre el mármol
y el tiempo que aquí debería ser abolido.
Somos los mismos. Los que tuvimos un día
la capacidad de asombrarse.
Cartílagos sólo hay, sólo huesos.
Debo suturar desgarros que yo no produje.
Debo hacer coincidir las piezas de un cráneo.
Soy demasiado humano para vivir en paz.
Pero quién se sonreirá por ti algún día.
Pero quién repetirá después las cosas que tu dijiste.
Pero quién cometerá tus mismos errores.
Pero quién heredará tu desencanto.
Morirse pero contemplar tu propio funeral.
Pero huir y ser testigo de tu fuga.
Pero perderse y participar en tu propia búsqueda.
Pero se trata de estar aquí y en otras partes.
Pero yo soy un cirujano fiel a su juramento
y seguiré cortando tendones, removiendo las vísceras
sin lograr ver en ellas el futuro
y a nadie daré una droga mortal.
(Fuente: Lab De Poesía)
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