miércoles, 13 de noviembre de 2024

Terrance Hayes (Columbia, Carolina del Sur, EEUU, 1971)

 

Poema estadounidense para mi asesino del pasado y del futuro

 

Al poeta negro le encantaría decir que su siglo empezó
con Hughes o, Dios no lo permita, con Wheatley, pero en realidad
todo empezó con los raros & los rayados de la poesía, los guerreros,
los berrincheros & los borrachos caídos de proas de barcos, puentes
panorámicos & ventanas. Enseguida les cuento lo poco
que rescata la escritura. Se me ocurre que la compañía de Sylvia Plath
no debe haber sido demasiado agradable. Melodramática, susceptible
y caprichosa, creía que sus poemas no eran nada del otro mundo.
¿Cómo llamar a una visionaria que no reconoce
su visión? Orfeo estaba solo cuando inventó la escritura.
Sus dibujos frenéticos se volvieron una especie de escritura cuando le mandó
a su amada un garabato de un ojo tachado con una X.
Quería decir “Sin vos, estoy ciego”. Ella pensó que quería decir
“No quiero volver a verte nunca más”. Es posible que también quisiera decir eso.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg

 

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