Poema estadounidense para mi asesino del pasado y del futuro
Al poeta negro le encantaría decir que su siglo empezó con Hughes o, Dios no lo permita, con Wheatley, pero en realidad todo empezó con los raros & los rayados de la poesía, los guerreros, los berrincheros & los borrachos caídos de proas de barcos, puentes panorámicos & ventanas. Enseguida les cuento lo poco que rescata la escritura. Se me ocurre que la compañía de Sylvia Plath no debe haber sido demasiado agradable. Melodramática, susceptible y caprichosa, creía que sus poemas no eran nada del otro mundo. ¿Cómo llamar a una visionaria que no reconoce su visión? Orfeo estaba solo cuando inventó la escritura. Sus dibujos frenéticos se volvieron una especie de escritura cuando le mandó a su amada un garabato de un ojo tachado con una X. Quería decir “Sin vos, estoy ciego”. Ella pensó que quería decir “No quiero volver a verte nunca más”. Es posible que también quisiera decir eso.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
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