lunes, 11 de noviembre de 2024

Nilda Bulzomi (Buenos Aires)

 

Rodeados de piedras
 
 

Dejaron sus latidos
en la nube,
sus pocas palabras
adosadas
al don indiferente
que cargan en los hombros.
Tienen la piel adormecida
de tanta gelatina
o de vísceras resecas
y escasa compañía,
sus manos desarticuladas
tan sólo se mueven
hacia adentro,
llevan los ojos
velados
y una sonrisa ortodóncica
tatuada en la mirada.
Es que son piedras
y estamos rodeados.
Rodeados de piedras
sin canteras:
blancas, grises o marrones,
la clase es indistinta
su alma está desierta
aunque babeen
resguardando a los peores.

No hay comentarios:

Publicar un comentario