domingo, 10 de noviembre de 2024

Flavio Dalostto (Santa Fe, 1966)

 

Cantos a Qad’ta’á

 

El rey maldito ha ofrecido
Su alma a Payáq,
Al rey de los diablos,
A ese que llaman Satanáj
El padre de la mentira primordial
Que ahoga los corazones
De los débiles,
De aquellos que portan
El emblema de la humanidad,
La cicatriz umbilical
Que delata
Un corazón debilitado.
Por eso Qad’ta’á
En su gran sabiduría
Y conociendo
La naturaleza de sus escogidos,
En el inicio del tiempo
Los tatuó.
Con su dedo sagrado
Marcó a Ptá-Atóm el abuelo,
Y le dijo
“Yo te tatúo con mi dedo
Sobre tu frente y
Sobre las palmas de tus manos,
Para contrarrestrar
La debilidad de tu existencia”
Y así hasta hoy.
Por eso el rey maldito,
El del taburete fraudulento
(pone énfasis) sobre el ombligo de la gente,
Y les dice
“Mirad vuestro ombligo,
En el centro (de) vuestro vientre,
Calcado, el hoyo
Que os dejó la separación de vuestra madre,
Adorad esa cicatriz,
El tatuaje de vuestra
Debilidad humana,
Para no ver
El sufrimiento de los otros,
La soledad del anciano
Ni el hambre del niño,
Ni la teta seca,
Ni el niño infantil
Abandonado,
Ni el enfermo
Carente de pioxonáq,
Carente de la protección
De Qataló,
Hundido
En el dolor
De Nalolxá-Late’é,
La Madre de las Enfermedades.
Mirad vuestro ombligo sagrado,
La marca de la humanidad
Bruta y ancestral,
Porque sólo en ella
Encontréis el gozo
De los irresponsables.
No levantéis la cabeza
Ni miréis a Dios,
Ese payaso del Cosmos
Que en nada se ocupa de vosotros
Y os tiene abandonados”.
Pero aquél que es
Devoto de Qad’ta’á
Resistirá al malo
Y no será confundido
Con las hábiles palabras
Del Diablo,
Y pondrá sus ojos
En Nogüét,
La energía de Dios
Que todo vivifica.
Los que somos de Ti,
Los Hijos de Qom
Y las tribus asociadas,
Resistiremos,
Prevaleceremos,
Y el rey maldito
Se caerá en pedazos
Reventado de ego,
Como una estatua rota
Que no pudo contener tanta maldad,
Porque nadie desafía a Qad’ta’á
Y permanece parado.
 
Puede ser una ilustración
 
 
(Fuente: Los hijos de Qom)

No hay comentarios:

Publicar un comentario