martes, 4 de julio de 2023

Marcos Herrera (Buenos Aires, 1966)

 

[RELIGIÓN]
 

Los pastores electrónicos
ávidos de nuestros peniques,
nuestros centavos, lingotes, rupias y maravedíes.
 
Un telejuego lucrativo
Con palabras en portuñol.
 
O castellano de Miami.
 
Porno espiritual
en donde Satán se disfraza
de cordero y un travesti
juega al pool
con las uñas clavadas
en ojos lívidos, mudos
como el hielo.
 
Jim Jones bosteza en Guyana
mientras una multitud
traga cianuro. Hostias
fuertes como las ideas
que flotan en las siliconas
en un callejón de Once.
 
Manzanas y otras prohibiciones
alimentan
las viejas pesadillas
en donde Caperucita
sodomiza al lobo sentimental.
El cielo feroz,
una lupa para esclavos
con la piel y las llagas
como metáforas verdes. O
cualquier otra cosa de
la vida eterna y rápida.
.....................................................
 
 
 

NAVAJA DE OKHAM
 

Es febrero. La temperatura
hace que la humedad se transforme en
líquido. Chorrea.
Por los vidrios, por las paredes,
por la conciencia de Murch.
 
Korder quiere cazar
a Murch.
 
-Ustedes me prometireron protección.
-Claro, vas a ir a vender maquinaria agrícola
a Iowa.
 
Murch es un contador opaco.
Por eso Korder lo eligió. (En realidad, por su
falta de escrúpulos).
 
Los negocios son: prostitución,
drogas, contrabando, etc., etc. 
 
Y por cada etc. hay uno o
dos cadáveres.
 
¿Saben?, dice Murch,
a pesar de mi paranoia,
objetivamente, se distinguir algo,
verlo con claridad: la mala racha
me muerde los talones
desde que nací.
 
***

 

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