DIGITAL
Yo puedo convencerte de que mires
para atrás y veas a los cuervos caminando en
el teclado. ¿Cuándo fue que nos vimos?
La noche se deslizó como un carterista por las gargantas
de los vagones y salió con su botín, corrió por los túneles.
La noche, con sus anteojos, sus joyas en las manos que tiemblan. Y ese auto que se va. Acelera en la red de nervios. Porque una autopista es eso.
¿Cuándo fue que nos vimos?
Los mapas digitales encontraron a la muerte limándose las uñas.
Había una vez un perro invisible.
Pero se lo podía ubicar por sus ladridos.
Y no podía dejar de ladrar.
Nuestro amor es eso: un animal invisible al que,
sin embargo, se lo puede ubicar porque no puede dejar de celebrar la fiesta de los demás. Su alegría
es su peor enemigo.
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