viernes, 7 de julio de 2023

Leticia Hernando (Buenos Aires, 1976)

 



José Watanabe

en el bosque de espinos



Quieto, en su silla,
no le asombran los cuentos de ningún viajero.
Sabe, por el crujido de las tripas
y el sapo que le habita el corazón
del movimiento de los ríos y el viento,
el cambio de las estaciones,
que todo animal es mítico
porque señala un borde de lo humano.
 
Sabe, también
que la vaguedad es hórrida
porque no hay palabra que la nombre,
así como el lenguaje es un bosque de espinos
repitiendo el límite de lo posible
y somos cabras
de súbito enloquecidas
dejándonos en cada espina.
 
Seguro en su silla cree saber
que es un desvarío el sueño de les poetas:
decir una palabra.
tocar una palabra
hasta estallar el mundo
y su sentencia.
 
 
(Fuente: Daniel Rafalovich)

 

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