viernes, 14 de julio de 2023

Eduardo Mileo (Buenos Aires, 1953)

 


PAISAJE DEL CAMPO DE LA INFANCIA



Después de haber caído
la noche sobre el campo
de haberse confundido
contra el cielo la copa de los árboles
hay todavía una luz tenue
inercia de las cosas
que desean su espejo.
No hay un alma en la tierra.
O sólo hay almas.
La tierra
partida por un rayo
herida por un
sol de oscuridad.
Ha caído la noche.
Contra los árboles el pozo
se eleva de su inercia.
El campo necesita esa luz tenue:
no la fiesta de las cosas
recortadas sobre fuego.
De todos modos nadie
celebraría esas galas:
no hay un alma en la tierra.
Partida por un soplo
herida por un rayo sin sonido
la noche como un campo
sobre los árboles cae.
 
 
(Fuente: Daniel Rafalovich)

 

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