domingo, 9 de julio de 2023

Ana Gracia (La Plata, Argentina)

 


Hoy nació el poeta bolivarense Argentino Hildebrando Juárez.
El mismo que conocí como "el tío Negro"
El que -por el deseo de ser poeta -y no otra cosa que le permitiera el sustento diario- un día salió a recorrer los caminos y ya no regresó.
Dejó su cuerpo en las montañas, en la pcia de Córdoba. A quien le apasionaba escribir, tuvieron la caridad de enterrarlo analfabetos. Una cruz sin nombre.
Alguna vez escribí un cuento recreando lo que mi madre me contara. También lo vi en una foto recibiendo un premio donde Julia Prilutzky Farny, bella y joven, estaba entre el jurado. También puedo contarles que tengo una foto donde la misma poeta, en su madurez, está el día que recibí en mi adolescencia un premio por una de mis poesías...
Hoy, Alma llena de Luz, te traigo al recuerdo y te dedico esta poesía:
(Ana Gracia)

 
Sangre de Poeta
 

No les pidan nada
que sean como flores
que sean como espadas
que los versos sean
lo tengan que ser
Que nazcan
de las calientes venas
o frías madrugadas
que revienten de dulzura
o padezcan la rabia
versos de amor
de grito contenido
o suaves parlamentos
 
Los que quieran ser soldados
séanlo
los que quieran inmolarse
háganlo
los que quieran parir con dolor
desgárrense
Pero no le pidan nada
al poeta y sus versos
menos esa rara especie
que te vende 100
lo que vale 10
y luego lee a Neruda
 
Primero coman la amarga hierba
luego vomítenla
hasta masticar con las encías
después amen
hasta que los zamarreen
y les digan ¡fuera de acá!
Atrévanse a madrugar dormidos
a dormir despiertos
a pedir oníricas palabras
a pasar por locos
o estúpidos sabios
Cuando sean el pordiosero
al que bañar
el gran rey
al que destronar
el propio patrón
al que desobedecer
y aún cansado
temblando cada músculo
los dedos inseguros en el teclado
aún así puedan levantar la copa
brindando por el honor
que sobrevive en la mirada
arrastrándose en la alcantarilla
de la infancia para buscar
la enlodada ternura
Cuando sepan en la agonía
que se van a restaurar
minuciosos relojeros de sus horas
 
entonces los espero
vengan
díctenme cada palabra
porque habrán descubierto
que no se escribe con tinta
ni se aprende entre doctos
quién es merecedor
de llamarse poeta
 
¿Ustedes señalarán a los aptos
mientras repasan gramática?
¡escuchen como ríe a borbotones mi sangre
junto a la de todos los poetas desterrados!
 
 
Ana Gracia

 

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