domingo, 21 de mayo de 2023

Gastón Malgieri (Mar del Plata, Argentina, 1977)

 

Escena III

 

En mi familia, la dignidad siempre fue como cualquiera de las otras carencias que cargábamos: un bien inaudito del que sólo conocíamos su melodía errante Una estridencia de polillas marcándonos la ropa.
 
Mi padre, por ejemplo, murmuraba aquello de “el trabajo dignifica”. Aunque sus crías se hubieran alimentado con alpiste durante meses. 
 
Nunca pude sentir ningún tipo de compasión por su ignorancia de desclasado.
 
Perdí casi tres décadas en comprender que su convicción sobre un mundo idílico que aparecería, ya van a ver, después de tanto sacrificio, era la única forma de fe que lo mantenía erguido, como un sauce que, en las sequias, añora el desastre de lo torrencial.
 
“Ya van a ver”. Ése era todo su dios. El único dios que le fue posible. 
 
En cuanto a mí. Ni siquiera eso: una esperanza chiquita, alguna santa mundana, de poca monta, a la que envidiarle el vestuario. Nada. 
 
No creo que volverme más dócil, quiero decir, dejarme atravesar por lo ilusorio, sea un alimento que alguna vez aprenderé a masticar.
 
Lo arisco, es también, parte del linaje. Mi forma de traicionarlo, es escribir como si alguna vez hubiera recorrido el mundo. 
 
Por eso me inventé una biografía plagada de exilios. 
 
Para algunos, manejo más de una lengua. 
 
Dicen que mi forma de cruzar las piernas cuando leo, se parece a la de las actrices de la “nouvelle vague”. Que también fumo como ellas. Con la misma apatía.
 
Acaso, ¿no es eso lo hacen todas las poetas? ¿Fingir, que su voz es importante, para que los hombres, por fin, se conmuevan con algo?
 
Es que escribir se parece demasiado a desear a alguien.
 
En ningún caso sabremos nunca cuál es el verbo correcto, qué formas anteceden a la caricia. Y sin embargo, una va, quiero decir, es arrastrada a la hoja en blanco como a un cuerpo que va tocar por primera vez.
 
A veces, tenemos suerte y en ese movimiento, lo vital recupera su espesor extravagante. 
 
 

En "Doméstica | o el libro de las costumbres". (Versión escénica).
Inèdito.
 
(Fuente: Grata palabra)

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