PARA SABERLO
PARA SABERLO
Para saberlo, heme aquí,
poeta de corto aliento,
inexplicablemente vivo todavía,
sentado como siempre a mi mesa de trabajo,
escribiendo poemas que no serán leídos,
mientras mi perro lidia con mis zapatillas,
un caluroso día de enero de un siglo que comienza,
en el país de los golpes militares,
en un planeta devastado por la estupidez del hombre,
en la desolación atroz de la Vía Láctea.
AYER VINO MI MADRE
AYER VINO MI MADRE
Ayer vino mi madre muerta a visitarme.
Vino vestida de entrecasa, con su gastado delantal a cuadros,
que colgaba de un gancho en la cocina.
No preguntó por nada ni por nadie. Simplemente,
quería saber si todo se encontraba en orden:
las camas tendidas, los cuartos ventilados,
las plantas podadas y con agua...
De paso, me recordó que la felicidad no dura,
que el amor es triste y duele demasiado
y que, al final, sólo queda arreglárselas como se puede.
También me dijo que no comiera dulces
y, sobre todo, que me cuidara del invierno,
que, en invierno, el viento suele ser traicionero en las esquinas.
Después, cuando la tarde agonizaba,
salió a la calle, saludó a los vecinos como de costumbre
y se fue con su escolta de ángeles indulgentes.
Sí, ayer vino mi madre muerta a visitarme.
CRÓNICA DE NOCHEBUENA
CRÓNICA DE NOCHEBUENA
Un Papá Noel sonríe al que lo mira
desde el escaparate reluciente
de una casa de regalos.
Con espíritu celebrante,
la gente se agolpa por la calle,
cargada de paquetes.
Sólo los perros, que duermen
plácidamente en la vereda,
permanecen ajenos al rito navideño.
La noche va cayendo ahora
y el cielo se puebla de bíblicas señales.
Entre el culto pagano y la fe cristiana,
los chicos descalzos que mendigan
siguen demandando un redentor.
EN LA PLAYA DE ESTACIONAMIENTO
EN LA PLAYA DE ESTACIONAMIENTO
Iba a arrancar el auto aquella tarde
cuando una mariposa,
que apareció de la nada,
se puso a danzar sobre el parabrisas.
“Es el espíritu encarnado de Chuang Tzu
que prenuncia el estío”,
exclamó mi acompañante.
Y yo le creí,
porque basta amar la poesía
para ser sorprendido por algún milagro.
En “Música continua. Antología personal”
(blog Tuerto Rey, Proyecto Hybris Ediciones, 2023)
(Fuente: Raúl Orlando Artola)
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