EINSTEIN LE EXPLICA EL TIEMPO A ELSA
Tenemos setenta años,
tenemos dieciséis.
Aquí me alimentan con naranjas
-incluso en invierno-,
aquí las flores viven
mientras las cortas,
aquí levantas tu falda
una y otra vez.
Y el aire dentro del hueco
de nuestras manos es para respirar
y la arena,
dentro del reloj,
cae siempre
al mar.
***
ELSA LE EXPLICA EL TIEMPO A ALBERT
Fui al carnicero
y debe de haber rozado
algo contra mi falda,
hay sangre en ella.
Al principio pensé
me he cortado,
muchas veces me he cortado.
¿Sangre de ternera o sangre de conejo?
No sé.
¿Cuándo vivieron?
¿Aún viven?
¿Dónde aprendieron a dormir?
Debo poner mi falda
en agua fría. Yo sé
que siempre tendrá manchas,
incluso si apago la luz.
____________________
trad. del inglés de Consuelo de Aerenlund y Víctor Manuel Mendiola en “Periódico de Poesía”, nº 14, verano de 1996.
(Fuente: Jonio González)
No hay comentarios:
Publicar un comentario