LA EXTENSA NOCHE, UN ALMA,
UN PERRO, EL MUNDO
Para Verónica Pena
Abre la noche su plumón de sombra,
el barrio entero calla y se repliega.
Alguien mastica su ración y a ciegas
palpa a hurtadillas todo lo que nombra:
las gentes rotas y desamparadas
por la rutina aviesa de estos días,
el tiempo calvo y gris, la letanía
de la vida recóndita y dañada.
En eso esplende nítido un ladrido:
el alma vigilante se estremece,
sospecha en ese estrépito errabundo
harapos de canción desatendidos,
el eco de un dolor que late y crece
en la rendida carne de este mundo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario