La casa
Cuando se mudó, la casa le pareció
incómoda. Estuvo buscando durante mucho tiempo
objetos perdidos, resultaba
imposible encontrar un tazón.
A veces no se veían
semanas enteras. Desaparecían en las habitaciones.
Especialmente, la habitación de los despertares con una planta
trepadora negra. En algunas ocasiones, se acostaba
entre los tallos y les permitía echar raíces en ella:
beber un poco, enraizar.
Entonces adelgazaba, estaba más pálida.
Pero entendía mejor la casa.
Y la casa le permitía de repente
utilizar el sótano y el desván.
incluido en Poesía a contragolpe. Antología de poesía polaca contemporánea (Prensas Universitarias de Zaragoza, 2012, selec. y trad. de Abel Murcia, Gerardo Beltrán y Xavier Farré).
(Fuente: Asamblea de palabras)

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