jueves, 13 de mayo de 2021

Miguel Matamoros (Cuba, 1894 - 1971)

 

 

                    La cocainómana 

 

 

Era una cocainómana 

consuetudinaria

que le entregó su alma 

a la voluptuosidad,

para vivir gozando 

una vida imaginaria

y no sufrir viviendo 

una vida de verdad.

 

La conocí una noche 

de lúbricos placeres,

en una burda infecta 

de un trágico arrabal.

Ella era la elegida 

entre todas las mujeres

sensuales y lascivas, 

sensuales y lascivas

del dios del bacanal.

 

No quiero más cocaína,

no me quiero envenenar.

Yo quiero vivir, Celina,

sufriendo la vida real

 

No quiero coca, 

que me sofoco.

A mi la coca, mamá, 

me pone loco.

 

Es gozar un sufrimiento:

el sufrimiento es el goce.

Cuando más grande es el goce,

mayor será el sufrimiento.

 

No quiero coca, 

que me sofoco.

A mi la coca, mamá, 

me pone loco.

 

 

                      

                       (Fuente: Segunda Cita)

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