XXV
¿Lo que existe es acaso un recuerdo de la época
de la gran nada y la honda noche sin estrellas,
el tiempo antes de que empezara el universo?
Cuando nos miramos y no vemos nada,
¿no es acaso la confirmación de que somos menos
de lo que salta a la vista y encarnamos algo de
la noche de nuestros orígenes, y no es todo
un poco menos de lo que salta a la vista, recordándonos
que nuestra ignorancia se comprueba en la nada
a la que rinde honores? ¿Y no es cierto que
la pérdida de la memoria es la fuerza más poderosa
en la formación de la cultura, que el pasado
siempre es simplificado para hacer lugar
al presente? ¿Y no estamos más interesados
en lo que pudiera suceder o lo que sucederá
que en lo que ya ha sucedido, y así miramos hacia
la oscuridad e imaginamos una plenitud en la que
somos las estrellas, igual al vacío
del origen, haciéndonos nacer una y otra vez,
alzándonos de entre las ruinas o cenizas
del pasado? Nuestras imágenes hacen arder un camino
que nuestros pobres cuerpos deben seguir. Y el viento
que sigue es el viento perfumado de la primavera
que promete mucho, pero se conforma con el verano.
En Puerto oscuro
Traducción y prólogo de Adalber Salas Hernández
kriller71ediciones
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)
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