domingo, 18 de abril de 2021

Hugo Luna (Entre Ríos, Argentina, 1959)

 

 

Afuera está el río


lo puedo oír
es apenas un murmullo
pero
es tal el silencio
la voz del agua
dice tu nombre
hay ahogados
que te conocen
y peces que prefieren
dejarte el espejo
para que pintes
los ojos de los camalotes
los peces son pura empatía
los camalotes
se llevan nuestros corazones
es la única manera de viajar
si no fuera por el río
esto sería un cementerio
 



Hasta altas horas de la noche


en mi puta vida
vi una hora alta
he visto horas derrumbadas
a los pies del alba
serviles
he visto la noche alta
muy alta
en la cruz de las estrellas
la noche puede verse siempre
que se mire
multiplica
lo que late adentro
aquello a lo que nadie le pone nombre
 
 



La ruta es un video de youtube


y el amor una película
de netflix
de puro cagón
he guardado
todo elemento punzante
todo
es hermoso
tan que pareciera no ser
y vos estás en esa nube
pasajera
tu mano diminuta
es adiós





Mi casa está fuera del mundo


cada vez
que debo ir al super
caigo por un agujero negro
y el enorme silencio de las góndolas
apenas deja una liviana espuma
sobre la costa
abrir las ventanas de mi casa
tiene sus ventajas
así como cerrarlas
el clamor del vecindario
me acompaña en la noche
en que nunca queda claro
hasta dónde la luz
se retira o se enciende
digo afuera del mundo
y es la esquina de siempre
 
 



Hierve la olla y tengo miedo


me pregunto de qué película es el humo
en la falda de quién comeré esos fideos
la mezquindad emerge del más profundo pozo
miramos por la ventana caer la lluvia
infinitamente el charco es la lluvia
desnudo tirita
es tan erótica esta humedad
como la escapada de mis dedos
oh amor era de estar solo que llovía
que el agua se reproducía y anulaba
era del hambre que pendían las gotas
de un colador desfondado de silencio
está hirviendo la noche no ya en su oscura noche
sino en el fondo de este plato y su esqueleto
 
 



Luego se van a amar


por ahora
bailan bajo una luz de estudio
una luz tan bella
como irreal
eso me pasa
todo es irreal
no sabemos quiénes somos
no conocemos a nadie
mi niño es extraño
mi padre inexpugnable
yo mismo
estoy perdido en lo que fui
el futuro es veneno
ha terminado conmigo
ustedes saben quién duerme a vuestro lado?
ustedes imaginan esos sueños
ustedes se han ahogado en el mar de los sueños
ajenos?
no puedo ver dos que se amen
sin sospechar lo que vendrá
mi corazón supo tener la suavidad de esas manos
su decir, callar





Tu nombre me hace bailar


es una lanza
un aguijón dulce
una abeja enamorada
cada paso en lo oscuro
está en contacto con tu piel
oh piel, pequeña
que prodiga sus ojos a la noche
movimiento
quietud
de estar
a merced de la sombra

para bailar no es necesario ser
 




El cementerio está a mitad de camino del pueblo.
Glauce Baldovin

Entre la casa

y el patio
los muertos cambian disfraces

en medio de la fiesta
las flores
son nubes
perecen como tales
encajes de un azul
que no duerme

el vino es de tu sed y de tu noche

la mitad del poema grita
la otra mitad cabe en una lápida

sobre los cipreses es mentira el cielo



De: "Coreografía del absurdo", Lago Editora, 2020

 

(Fuente: El poeta ocasional)

 

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