Memoria
Más allá de la muerte y sus desolaciones
que perviven intactas como la vida misma
hay un sol habitado de palomas y árboles
que guarda tu futuro en mitad de mi infancia
Joaquín Pablo mi viejo niño y amable
la edad nos confundió y nos separó dolidos
en mañanas de Mayo esperando la lluvia
y en las horas del brillo y las escaramuzas
de los gallos de riña entre los matorrales
Hay un silencio grave parecido al olvido
que me nubla mis ojos y quiebra mi garganta
en tus voces que guardo como una tibio sábana
para el frío de los años y la soledad cansada
Eras el último hombre honrado que sobrevivía alegre
Eras aquel sentido sembrador de amorosas pasiones
En mitad de la vida se me escapó tu cuerpo
Como un frutal cargado soleado y cuidadoso
que me heredó sus mangos en lo más débil del alma
El leopardo
Como fuerza de monte
en un rincón oscuro
la infancia nos acecha
Así el leopardo– Martha Cristina Isabel —
El leopardo se asoma por tus ojos
ha saltado derrumbando años
y sobre mi niñez– de bruces– me he derribado
Sueños de un día trepando los peldaños de la eternidad:
Tú venías por el sol y yo era de barro triste
Tú tenías noticias del universo y yo era ignaro
Los años– Martha– con su carga de piedras afiladas
nos ha separado
Hoy te digo que creo en el pasado
como punto de llegada
(Fuente: Vallejo and company)
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