
EN MI CASA LA DESTRUCCIÓN SUCEDE CADA DÍA
viene una araña y todos corren
abren las ventanas y la abandonan
sin que les importe la soledad de las paredes
o los cuadros vacíos
ciertamente una araña puede ser pequeña
para nuestras manos
pero cuando nos atrapa
nos devora
como a moscas muertas
los brazos las piernas
la cabeza y el tronco se diseccionan
y nos deja destejidos
con las palabras ausentes
y los restos de los sueños destruidos
una araña ha entrado
yo no me corro ni huyo
sus hilos van formando islas ensangrentadas
a mi alrededor
he cogido un pañuelo y la espanto
con la cólera del no verme solitario
a la hora de la cena familiar
un poco de palabras son necesarias a esta hora
para que la noche tenga un color más claro
y no nos caiga el silencio
al pintar las paredes y los cuadros
por la mañana
Desde el otro margen (2019)
Lima: Editorial Bisonte, 2019, p.34
(Fuente: Óscar Limache)
No hay comentarios:
Publicar un comentario