lunes, 1 de septiembre de 2025

Miguel Ángel Bustos (Buenos Aires, 31 agosto 1932–Avellaneda,30 mayo 1976)

 

 

 



 

HOSPICIO DEL SACRE COEUR 

 

I
 
     Sentado gira dios su pecho de jaspe y sangre en turbio 
diamante.
     Llora eternidad mi venida entre los hombres. Clava en mí tus 
ojos emplumados de orín y rayo de lamento.
     Oye cielo
tu hijo maligno pide el oro inmortal.
     Que la uva buena, la seguida del amor alzado por el sol, 
transparente crece en rama y aire frío sobre el cóncavo Jardín 
del Paraíso Perdido. 
 
II
 
     En la edad del equinoccio
en la blanca jornada del Sol Puesto de la Inocencia jugaba en una 
habitación sin fin. Ojivas y gorgonas de nieve en aire de plomo 
sangriento a cielos de oro lancé lancé por no morir.
     Vino mi madre
virgen en murallas de seda antigua agitadora de la raza espanto 
aquel de la cueva mortal.
     Vino, alzó un ya en clavos y espadas. Salí del Paraíso en sombra 
de alas marcado por el frío.
     Oh día de la Serpiente oh corazón. Campo de la horca para dioses 
déjame en paz.
     Vino mi madre en murallas encendida niña que me soñó alguna vez.
 
III
 
     Hiere todo el mar el grito de mi pecho ahogado.
     Por el náufrago
por el muerto que nació vivo. Por el tambor de los muslos en la hierba. 
Por la caída de las almas en el medido temblor del cuerpo. Por el amor 
en luto y no en celo maligno dame oh dios un horror que iguale tu santa 
ausencia, la llaga que te mire con ojos de Sol del Desafío.
     Sobre el espléndido mar la herencia del cielo. Mi Hospicio del Sacré 
Coeur.
 
 
 
Visión de los hijos del mal (1967)
En: Manuel Ruano
Poesía nueva latinoamericana (1981)
Lima: Ediciones El Gallinazo, 1981, pp. 82-83
 
(Fuente: Óscar Limache) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario