viernes, 11 de julio de 2025

Augusto Meyer (Porto Alegre, Brasil, 24 enero 1902‒Río de Janeiro, 10 julio 1970)

 

 

 

ELEGGUA

 

Oh, camarada, quien se queda se pudre,
los caminos se hicieron para andar.
¡Eleggua por los caminos que no paran!
¡Eleggua! 
 
Oh mi bien, el amor es fruta madura,
fruta madura se hizo para comer.
¡Eleggua por la raíz del hambre santa!
¡Eleggua! 
 
Oh mi gente, la avena crece entre las piedras,
nadie sabe cuántas estrellas nacen o mueren...
El mundo es inmenso como la palma de la mano. 
 
¡Eleggua por el milagro de todo:
por la alegría de los caminos que no paran,
por la caída de la fruta madura,
por el hambre y por la sed! ¡Eleggua
por la línea del amor en mi mano!
 
(Traducción: Mónica Mansour, mexicana)
 
 

ALEGUÁ

 

Ó camarada, quem fica apodrece,
os caminhos foram feitos para andar.
Aleguá pelos caminhos que nao param!
Aleguá! 
 
Ó meu bem, o amor é fruta madura,
fruta madura foi feita pra comer.
Aleguá pela raiz da santa fome!
Aleguá!
 
Ó minha gente, o capim cresce entre as pedras,
ninguém não sabe quanta estrêla nasce ou morre...
O mundo é imenso como a palma da mão.
 
Aleguá pelo milagre de tudo:
pela alegria dos caminhos que não param,
pelo tombo da fruta madura,
pela fome e pela sêde! Aleguá
pela linha do amor na minha mão! 
 
 
En: Identidades. Poesía negra de América. Antología (1976)
Prólogo, introducción y selección de Mónica Mansour
La Habana: Editorial Arte y Literatura, 2005, pp. 276-277
 
 
(Fuente: Óscar Limache) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario