Escribe la piedra:
llagas,
banderas extranjeras,
vísceras
desparramadas
y esos alaridos
de sótanos y aviones
nunca silenciados.
Escribe
la púrpura real:
el coqueteo
del fruto y el alambre;
y el corazón,
o como se llame
esta mezquina libertad,
de ojos y bosques
que nadie oye.
Escribe
el gusano,
reinan llanura
y montaña
y sus voraces
arenas tranquilas
que poco cubren
y sed no quitan.
- Inédito -
No hay comentarios:
Publicar un comentario