¿ Y si usted y yo
no hubiéramos sido
amasados
con los mismos elementos
que se entreveran
y peñascos
cosmopolitas y tercos
que vagan
al pedo
en el espacio,
en esos gases
y temperaturas extremas
del allá arriba,
como dicen los que saben,
y por ahí
no tanto,
sino cuerpo de este mísero carbono
que duele, sufre o ríe
conforme el lucro,
la dominación y la crueldad;
si no fuéramos despectivos parientes
del primate, el perro o la jirafa,
o una burda desigualdad de precios
y oportunidades;
y si con la cabeza gacha
nos otorgamos pena o rencor
del alma que cae,
del alma que canta,
que ni vuela ni flota,
ni nada,
que está por estar,
o que permanece y espera,
todos esperamos algo,
o que se deshace o escolastiza;
seríamos presa
de cualquier cosa
que a usted se le ocurra,
en este colosal circo
que no admite
una cosquilla o un suspiro
sin condenar,
refutar, abolir,
torturar o matar
y luego volver a lo mismo;
no tendríamos,
digo,
la más tolondra oportunidad
de mandar a la mismísima
masa fecal
tantos himnos
y metahimnos,
sin olvidar los subhimnos
de Eurídice
que vienen del museo
y el aire viciado,
los epigramas
del orden social petulante,
las cartas polares
que ningún marinero
consultaría hoy,
discreparíamos
con los trueques, ahorros
y rentas?
- Inédito -
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