Dictados al desvelo
I
Insomnio,
para que la tropa de palabras
se desboque
y caiga de sorpresa
sobre el papel.
II
Sombra pesada entre las cosas
la niebla es mi hermana
y me abraza.
Sin cielo
ni consuelo
ánima rodeada
de haber sido.
III
Frio de res
camino
del matadero.
Velase a si mismo
uno.
Corazón de regreso,
el expatriado.
IV
Ser la vela
apartada
que arde
y seduce a la oscuridad.
V
Entre las noches altas
como un bosque,
un niño perdido
es todo
lo que queda de nosotros.
VI
Desde que amanecemos
en el mundo
las cosas
que no acaban de morir
y no renacen
contagian su infortunio.
VII
El tiempo me rodeó
con sus brazos
y me dijo al oído:
me voy yendo.
VIII
Del otro lado
de la pantalla
nadie.
Aquí
al menos una imagen
sin definición.
IX
Todo lo que odié
de vos
hoy llora
por mí.
Todo lo que disfruté
no alcanza.
X
El río
es el mismo.
Nosotros
lo desconocemos.
Ya no esta
la sed
ni el agua.
(Fuente: Segunda cita)
No hay comentarios:
Publicar un comentario