“La ley como el amor” (Fragmento)
La Ley, dicen los jardineros, es el sol,
la Ley es aquello
que todos los jardineros obedecen
mañana, ayer, hoy. (…)
Sin embargo, los eruditos cumplidores de la ley escriben:
la Ley no acierta ni se equivoca,
la Ley no es más que crímenes
castigados por lugares y épocas,
la Ley es la ropa que llevan los hombres
en cualquier momento, en cualquier lugar,
la ley es Buenos Días y Buenas Noches.
Otros dicen, la Ley es nuestro Destino;
otros dicen, la Ley es nuestro Estado;
otros dicen, otros dicen
la Ley ya no existe,
la Ley ha desaparecido. (…)
Si nosotros, cariño, sabemos que no sabemos más
que ellos sobre la Ley,
si yo no sé más que tú
qué deberíamos y no deberíamos hacer
salvo que todos aceptamos
de buen grado o por fuerza
que la Ley es
y que todos lo sabemos,
si por tanto pensando que es absurdo
identificar la Ley con otra palabra,
a diferencia de tantos hombres
no puedo decir que la Ley es otra vez,
no más que ellos podemos sofocar
el deseo universal de descubrir
o zafarnos de nuestra propia situación
hacia una condición indiferente.
Aunque al menos puedo limitar
tu vanidad y la mía
a expresar tímidamente
una tímida similitud,
alardearemos de todos modos:
como el amor, digo yo.
Como el amor que no sabemos dónde o por qué,
como el amor que no podemos imponer ni abandonar,
como el amor que a menudo lloramos,
como el amor que rara vez conservamos.
(Traducción: Eduardo Iriarte).
— W. H. Auden | Fragmento de “La ley como el amor”
Falleció en Viena, Austria, el 29 de septiembre de 1973.
Nota: Hoy recordamos en Hermeneuta a W. H. Auden (1907-1973), uno de los grandes poetas anglosajones del siglo XX. Su poesía abordó con lucidez cuestiones como la moral, la sociedad y las relaciones humanas, siempre combinando reflexión, ironía y emoción. En esta ocasión ofrecemos este poema donde se pregunta qué entiende realmente cada uno por “la Ley”. Hasta hacer una comparación inesperada: quizá la Ley se parezca al amor, porque tampoco sabemos del todo “dónde o por qué” existe, ni podemos imponerlo, abandonarlo o conservarlo a voluntad. Lo tomamos de "Canción de cuna y otros poemas".
(Fuente: Hermeneuta. Revista Cultural)
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