viernes, 24 de octubre de 2025

Juan Manuel Roca (Medellín, Colombia, 1946)

 

 

 

 

 

CANCIÓN ANARQUISTA

 

De lo único
que en verdad
me siento complacido
es de lo que no soy.
 
No soy clérigo
repartiendo
cruces de aire
a una corte
de feligreses muertos,
no soy embajador
de Babilonia
vestido de buitre
o de Loyola.
 
No soy fabricante
de rejas y mortajas.
 
De lo único
que en verdad
me siento complacido
es de lo que no soy.
 
No soy el que calla
para salvar su cabeza,
un lazarillo ciego,
un guía hacia el desastre,
el flautista desafinado
al que empujan
los ratones al abismo.
 
De lo único
que en verdad
me siento complacido
es de lo que no soy.
 
No soy
el que niega tres veces
al gallo
que canta en el corral
porque tiene
el alba en su garganta.
 
No soy
el tartufo
que quisiera
tener una docena
de manos
para aplaudir
sin tregua
el paso del rey.
 
De lo único
que en verdad
me siento complacido
es de lo que no soy.
 
No soy
sombra de nadie,
sacristán de la patria,
mercenario
de sí mismo,
hombre de estado
ni novio de la muerte.
 
No soy vecino
del olvido,
juez de aduanas,
notario de ausencias,
perro de aguas,
cuidandero de un árbol
genealógico
en cuyas ramas
penden brujas de Goya
y frutos sin piel.
 
No soy
guardagaleras,
trotaconventos,
espía o contralor,
estatua de prócer,
enemigo del ocio,
poeta de cielos,
caballero
del santo sepulcro.
 
No he sido apóstol
de un señor
de horca y cuchillo,
capataz
de su oscura cosecha.
 
No ignoro
la dignidad del árbol,
su maestrazgo
silencioso
y sus altas potestades.
 
De lo único
que en verdad
me siento complacido
es de lo que no soy.
 
No soy intérprete
de los himnos,
patriota del vacío,
policía, granadero,
cadáver insepulto,
guía de insomnes
o caudillo
de mí mismo.
 
De lo único
que en verdad
me siento complacido
es de lo que no soy.
 

En “Antología Personal”, Ed. Lumen. Bogotá, 2020
 
 
(Fuente: Lilian Silva G.) 

 

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